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Cómo conseguir una buena sonorización en salas de reuniones

No hay peor pesadilla para una presentación en directo que el sonido falle y no se pueda hacer llegar el mensaje a todos los asistentes. Por ello, lo primero para estos casos es reducir riesgos y contar con los mejores equipos de sonido de alquiler, pero una vez planteado este fundamental primer paso, ¿cómo mejorar aún más el sonido?

Una sonorización adaptada a cada espacio

Salas de reuniones hay muchas y, por lo tanto, la sonorización de estas salas será diferente en función de muchos factores como el tamaño de la sala, el número de mesas y asistentes que habrá, la disposición del espacio, la altura de los techos o la existencia de columnas, entre otros. Estas características serán importantes a la hora de colocar los altavoces o las fuentes de sonido, por ejemplo.

Normalmente nos encontraremos ante espacios diáfanos, de diferentes tamaños y cuya sonorización se centrará en conseguir que cada uno de los asistentes a la reunión reciba perfectamente el sonido. En una pequeña sala de reuniones, no será necesario trabajar mucho la sonorización, pero ante reuniones importantes con muchos asistentes, será un factor clave.

 

¿Qué vamos a necesitar para conseguir una buena sonorización?

El objetivo es encontrar sistemas de audio que nos permitan por un lado comunicarnos libremente por la sala con libertad de movimiento, y por otro, que los asistentes lo reciban correctamente y, si fuese necesario, también pudiesen transmitir su opinión o comentarios.

 

Por lo general, primeramente, necesitaremos uno o varios micrófonos para el ponente o los ponentes. Hay que tener en cuenta si estos ponentes estarán sentados o si necesitan un micrófono inalámbrico para moverse.

Si requeriremos la interactuación por parte del resto de asistentes, necesitarán también un micrófono inalámbrico que pueda moverse y pasarse de uno a otro, o, uno fijo para cada uno, con su pedestal de mesa.

Todas estas señales deben enviarse hasta una mesa de mezclas que las reciba y las envié a los altavoces. En función del tamaño de la sala de reuniones, utilizaremos un altavoz que envíe el sonido de forma unidireccional o, por el contrario, optaremos por varias salidas de audio distribuidas por la sala.

Por norma general, si queremos sonorizar una sala de reuniones de un tamaño considerable, necesitamos valorar el número de micrófonos que se van a necesitar, tanto para el o los ponentes, como para los asistentes a la reunión, las características y accesorios que necesitan estos micrófonos (inalámbricos, de pie, de mano, de corbata, pedestales, diademas…). Además, es importante disponer de una mesa de mezclas para recibir y transmitir estas señales y, por último, el número de altavoces y la potencia. Siempre teniendo en cuenta las características de la sala y de la propia reunión.

 

Cuenta con asesoría profesional

Si queremos una acústica profesional, lo primero tal como apuntábamos es alquilar equipos de sonido que nos ofrezcan garantías.

Para ello, es recomendable que se acuda a empresas de alquiler compuestas por profesionales del medio audiovisual, ya que no sólo nos proporcionarán el equipo que mejor responda a nuestras necesidades (no siempre el mejor altavoz en cuanto a potencia es el que mejor resulta si la sala es demasiado pequeña o con eco), sino que además nos podrá ayudar con su colocación o instalación, sabiendo qué lugares son los más idóneos según la sala en la que nos encontremos.